Salimos temprano, muuy temprano, de la ciudad de Calama para llegar con el amanecer a ver el espectáculo de los geisers de Tatio, que se desactivan luego de que el Sol alcanza cierta altura. La mañana estaba un poco fría (algunos grados bajo cero) y digamos que me arrepentí de no haber llevado guantes...
La zona es el campo geotérmico más grande del mundo y a la vez el que está a mayor altura (4000 msnm). Lamentablemente sólo quedan dos años para ver esta maravilla, ya que se está construyendo una planta de energía geotérmica.
En el área se forman piletones de agua caliente que los turistas europeos no dejan de aprovechar para darse un bañito.
Al mediodía llegamos a la famosa San Pedro de Atacama. Si bien es un lindo lugar tiene mucha publicidad encima, ya que Purmamarca en Argentina es 100 veces más interesante y bella, pero no tiene ni un cuarto del marketing de la primera.
Luego del almuerzo encaramos el empinado paso de Jama, uno de los más altos que unen Chile y Argentina. Por suerte la chata respondió bien y se bancó el ascenso y descenso sin problemas.
El paso de frontera fué un trámite sencillo que nos permitió llegar temprano al hotel de Susques, donde nos tocó la misma habitación que hace unos meses ocupó Richard Gere en su paso de incógnito por este lugar recorriendo la zona en moto.
Esta zona de Jujuy da para recorrerla con tiempo. Me lo anoto en las opciones de futuros viajes.
A la mañana siguiente partimos hacia Salta junto con la catalana. Aprovechamos el viaje para hacerle escuchar algo de Rock nacional.
En Salta me abandonarían para volverse en avión a Buenos Aires (la tiranía del trabajo obliga...)
Yo seguí viaje durante casi 11 horas para llegar a la ciudad de Rafaela, donde dormí un poco para poder continuar a la mañana siguiente, y llegar a Bs As al mediodía.